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1 comentario en “19 Festival del Centro Histórico”

  1. UN CAÑONAZO PARA CELEBRAR EL ANIVERSARIO DE LA FIRMA DE LA PAZ.
    Gran controversia ha generado la utilización de una pieza de artillería colocada sobre el conocido Puente de la Penitenciaria, que posee la calidad de Monumento Nacional, para marcar la salida de una competencia de atletismo que conmemora la firma de la paz firme y duradera. Y con justa razón dicha controversia; al analizar el uso de este instrumento militar colocado sobre un bien cultural, cabe realizar un análisis de la función que están llamados a cumplir los bienes que constituyen nuestro patrimonio cultural. Para realizar dicho análisis, debemos utilizar el término “patrimonio cultural” en su comprensión más amplia, tanto en su aspecto material tangible, como en su aspecto inmaterial o intangible.
    En el primero de los aspectos, el material, debe considerarse si el uso de este instrumento militar sobre un monumento de considerable antigüedad, podría causar algún tipo de daño a su estructura, situación que a mi parecer, solamente podrían determinarlo ingenieros y arquitectos, a efecto de analizar si las fuerzas generadas por una detonación de esta naturaleza podrían generar alteraciones o daños en una estructura arquitectónica de esta antigüedad.
    En tal sentido, solamente un dictamen técnico emitido por parte de especialistas, luego de analizar la conformación arquitectónica y capacidad de soporte del bien y las fuerzas que generan estos artefactos militares, puede determinar la viabilidad de la actividad a realizar.
    Nuestro ordenamiento jurídico vigente referente al tema del patrimonio cultural, establece que cuando un ente público pretenda desarrollar proyectos de “cualquier índole”, en inmuebles con categoría de patrimonio cultural, deberá someter dichos proyectos a la “aprobación” de la Dirección General del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y Deportes; dicha entidad a través del Jefe del Departamento de Conservación de Bienes Culturales Inmuebles, en los medios de comunicación, señaló que no se ha solicitado la autorización correspondiente. Es necesaria la autorización indicada, ante la eventualidad de un daño material al Puente de la Penitenciaria, y no solamente una opinión o dictamen del Departamento del Centro Histórico de la Municipalidad de Guatemala, como lo manifestó su relacionista público.
    En el segundo de los aspectos, el aspecto inmaterial o intangible, se debe considerar los valores que generan los bienes culturales, y sobre la base de estos valores, los usos que puedan darse a dichos bienes. En el caso particular del Puente de la Penitenciaria; dicho bien representa parte de un momento histórico de Guatemala, en su desarrollo industrial y económico, y actualmente nos permite hacer remembranza de la época en que funcionó el ferrocarril, constituyendo un icono dentro del Centro Cívico de la Ciudad de Guatemala. Dentro de esos valores intangibles, de carácter histórico cultural, dicho monumento está llamado a generar valores identitarios dentro de la población guatemalteca.
    El uso que se le pretende dar durante esta competencia de atletismo, atenta contra estos valores identitarios, en virtud de constituir un uso indigno conforme los valores que dicho monumento genera.
    Adicional a esto, resulta completamente contradictorio que para la Conmemoración de la Firma de los Acuerdos de Paz, se utilicen artefactos bélicos como esta pieza de artillería, similar a las utilizadas para bombardear a poblaciones civiles indefensas durante el conflicto armado. Es como si blandiéramos el sable ensangrentado frente a las víctimas de dicho conflicto. Dicha actitud demuestra una clara intolerancia a los anhelos de paz del pueblo guatemalteco y contradice las acciones que el gobierno de Guatemala, en todos sus ámbitos, deberia generar para conformar una cultura de paz. No es con redobles de tambores de guerra que debemos celebrar la paz.
    No se debe de olvidar el lamentable caso del uso de las instalaciones del Teatro Nacional, para una actividad que se decía deportiva, y que vino a ocasionar daño a dichas instalaciones, daño que si bien fue reparado, la ofrenta al imaginario social sobre el uso indigno de estas instalaciones persiste en la actualidad.
    Oscar Mora

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