Para 2032, somos un Ministerio moderno, efectivo y desconcentrado, que lidera la
construcción de una ciudadanía intercultural, garantizando el ejercicio pleno de los derechos culturales, artísticos, patrimoniales y el acceso al deporte no federado, no escolar y recreativo; como motor estratégico que contribuye al desarrollo integral de la nación, promoviendo la paz y reconociendo la diversidad cultural.